Ayuno Congregacional. Día 6

Dios ha determinado bendecirnos,  haciendo que cada una de sus promesas se  cumplan en nuestra vida, garantizándonos que aquello que  prometió a nuestros padres cumplirá en nosotros, en este tiempo de ayuno y quebrantamiento, el Señor  quiere entrega, limpieza de corazón, arrepentimiento genuino y verdadero que nos lleve a renunciar  a la amargura, el enojo,  la ira, los gritos , las calumnias  y que  seamos libres y   perdonemos a quienes nos han dañado o aquellos con los cuales aún queda  algo pendiente que acordar.

Recordando por encima de todo que  nosotros  sus hijos fuimos perdonados primero. Acerquémonos a Él con un corazón rendido y dispuesto a hacer su voluntad,  para que su Presencia y gran Amor obre en nuestras vidas.

Solo así poseeremos  la tierra en total libertad, dejado toda carga y todo estorbo, para disfrutar a plenitud sus bendiciones.

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