Ayuno Congregacional. Día 7

Números 33: 53

Echaréis a los habitantes de la tierra y habitaréis en ella, pues yo os la he dado para que sea vuestra propiedad.

Los moradores de la tierra que el Señor nos da en posesión no necesariamente habla de personas qu eocupan un territorio, sino también de aspectos en nuestra vida que impiden que vivamos en plenitud de Dios y victoria sobre todas las cosas. Actitudes, comportamientos, hábitos que hay que erradicar de nuestra vida, quienes se encuentran fuertemente arraigados en nuestra mente y corazón, Dios quiere para nosotros un espíritu y un corazón nuevo. Una  vida diferente, una manera diferente de hacer las cosas: “A la manera de Dios”.

Que todos sin excepción podamos entrar a poseer esa tierra. Amen!

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