No se inquieten por nada, antes bien presentemos nuestras peticiones a Dios. Día 3

No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. Filipenses 4:6-7

Por nada debemos estar ansiosos, esto contrasta con la preocupación que en ocasiones tenemos, revela una falta de confianza en la soberanía y el poder de Dios. Como creyentes, tenemos que darnos cuenta que nuestra confianza en la vida no proviene de nosotros mismos, sino del Dios, nuestro padre eterno y proveedor de todo cuanto tenemos. Si nos preocupamos, básicamente estamos diciendo que Dios no puede manejar la situación. Por el contrario debemos llevar todo a Dios en oración y su paz guardará nuestros corazones y mentes.

Y dar gracias a Dios en todo tiempo por nuestros padres a los que él ha guardado y les ha dado largura de días, y la oportunidad de conocerle, por nuestros hermanos y los hogares que ellos conforman, por todos y cada uno de los miembros de nuestras familias, por la provisión que este año Él nos dio, por las oportunidades laborales, por la salud, por todas las Bendiciones que este año nos dio y por las venideras. Le damos las gracias por su amor incondicional, en Cristo Jesús

Reflexión realizada por Familia Babilonia Fuentes.

 

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